STUDIO ABG - FAENZA (RA)

Ortodoncia de excelencia en Faenza — tu sonrisa, diseñada a medida

En Studio ABG combinamos experiencia clínica, actividad investigadora y tecnologías digitales avanzadas en un enfoque basado en la evidencia científica y la innovación continua.
Cada tratamiento se guía por un objetivo preciso: lograr la mejor alineación posible, respetando la función, la estética y las características individuales de cada paciente.

Para nosotros, la ortodoncia va más allá de la sonrisa.
Analizamos la relación entre dientes, articulaciones temporomandibulares (ATM) y estructura facial. La integración entre las competencias humanas y las tecnologías digitales avanzadas contribuye a obtener diagnósticos y diseños de gran precisión.

Ortodonzia fissa e Invisalign® a Faenza - Studio ABG

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Ortodonzia fissa e Invisalign® a Faenza - Studio ABG

La primera visita ortodóntica

La primera visita es uno de los momentos más importantes del proceso terapéutico.
Es en este momento cuando asumimos la responsabilidad de establecer un diagnóstico y emitir una valoración clínica de tu caso.

Durante la consulta evaluamos:

  • la evolución espontánea probable
  • si es posible prevenir problemas futuros con intervenciones sencillas, a veces no ortodónticas
  • si puede existir una resolución sin necesidad de tratamiento
  • si está indicado intervenir y, en ese caso, cuál es el momento más adecuado

Si se confirma la indicación de un tratamiento ortodóntico, valoraremos contigo el enfoque más adecuado para alcanzar el mejor resultado posible.

Cada decisión tiene en cuenta tus expectativas, la estructura facial, la sonrisa y la oclusión, con el objetivo de lograr un equilibrio entre estética y función.

La capacidad de optimizar los tiempos de tratamiento manteniendo la máxima calidad del resultado es expresión directa de nuestra experiencia y competencia clínica.

La primera visita es una consulta especializada dedicada completamente a ti.
El tiempo que compartimos — ya sea para establecer un diagnóstico completo, para indicarte que no es necesario ningún tratamiento o para valorar estudios complementarios — representa siempre una responsabilidad clínica.

También la decisión de no intervenir tiene valor: requiere el mismo nivel de competencia y atención que un plan terapéutico complejo.

Evaluaciones complementarias

En algunos casos seleccionados puede ser necesario realizar estudios adicionales — como resonancia magnética, evaluación de la articulación temporomandibular, análisis electromiográfico del bruxismo o monitorización cardiorrespiratoria — para confirmar la hipótesis diagnóstica.

Te explicaremos nuestra valoración clínica de la forma más clara posible.
Creemos que comprender tu caso es parte esencial del proceso terapéutico.

Si tienes dudas, estaremos encantados de responderte — sobre tu situación clínica, el tratamiento o nuestros protocolos de esterilización e higiene.
La transparencia forma parte esencial de nuestra forma de trabajar.

DESCUBRE NUESTRAS TÉCNICAS

Tipos de aparatos ortodónticos

La elección del aparato nunca es estándar. Depende del diagnóstico, de los objetivos clínicos y de las características individuales de cada paciente.

Es nuestra responsabilidad proponer la solución más adecuada y eficaz para cada caso específico.

01

Aparatos Fijos Vestibulares

Los aparatos fijos vestibulares permiten un control tridimensional preciso del movimiento dentario, haciendo posible la resolución incluso de las maloclusions más complejas.

Indicados para niños, adolescentes y adultos, están compuestos por:

  • Brackets adheridos a la superficie externa de los dientes
  • Arcos que guían el movimiento dentario
  • Ligaduras metálicas o elásticas — disponibles en distintos colores

02

Aparatos Fijos Linguales

Los aparatos linguales ofrecen los mismos resultados clínicos que los aparatos vestibulares, con la ventaja de estar completamente ocultos en el interior de la boca.

Indicados para adolescentes y adultos, utilizan brackets posicionados en la superficie interna de los dientes. Para reducir al mínimo las molestias en la lengua, empleamos brackets de oro construidos individualmente para cada diente y cada paciente.

03

Alineadores Invisalign

Los alineadores Invisalign son dispositivos removibles, estéticos y discretos, que permiten gestionar el tratamiento ortodóntico con gran flexibilidad — especialmente indicados para quienes viven o trabajan fuera de Faenza, o prefieren mayor autonomía entre un control y el siguiente.

Indicados para niños, adolescentes y adultos, siempre que el paciente colabore activamente con el tratamiento, llevándolos con constancia y siguiendo las indicaciones clínicas.

Su eficacia depende de manera determinante de la planificación. La planificación de los alineadores Invisalign no es un paso automático, sino una fase clínica activa que requiere la supervisión directa del médico.

En nuestro enfoque, la planificación de los movimientos dentarios se desarrolla con meticulosa precisión y atención al detalle, porque es en esta fase donde se definen la calidad, la previsibilidad y los tiempos del resultado.

El tratamiento con alineadores Invisalign es fruto de una colaboración continua entre planificación clínica, participación del paciente y seguimiento en el tiempo. La experiencia acumulada en numerosos casos permite abordar incluso situaciones complejas con un alto grado de control.

En algunas condiciones clínicas, sin embargo, los alineadores Invisalign podrían no ser la opción más apropiada.

El resultado se ve. La planificación que lo hace posible, no.

04

Aparatos Ortopédicos

Los aparatos ortopédicos actúan a nivel esquelético, modificando la forma y la posición del maxilar superior y/o de la mandíbula. Se utilizan durante el crecimiento para guiar el desarrollo de las bases óseas.

Su eficacia depende estrictamente de la fase de crecimiento: solo pueden utilizarse durante el desarrollo, en momentos específicos que varían de un paciente a otro. Por este motivo, representan una parte fundamental de la ortodoncia pediátrica.

Identificar el momento correcto para la intervención es parte esencial del diagnóstico — y, por tanto, del resultado. No es un detalle secundario.

Cuándo intervenir con aparatos ortopédicos

En casos de mandíbula adelantada o maxilar superior retruido (maloclución de clase III), el período más indicado se sitúa generalmente entre los 5 y los 9 años.

En casos de mandíbula retruida (maloclución de clase II), el momento ideal coincide con el pico de crecimiento individual, generalmente entre los 10 y los 13 años.

Intervenir demasiado pronto puede ralentizar los resultados y comprometer la colaboración del paciente. Intervenir demasiado tarde significa no disponer ya del crecimiento necesario.

Reconocer este momento en cada paciente individual es una competencia clínica específica — no estandarizable.

Superada la fase de crecimiento, las correcciones esqueléticas requieren la integración con la cirugía ortognática.

El resultado se construye en el momento adecuado. Ni antes. Ni después.

Cada crecimiento tiene su tiempo. Reconocerlo es parte del cuidado.

PREGUNTAS FRECUENTES

Todo lo que
quieres saber

No hay una respuesta válida para todos los casos: algunos indicios pueden sugerir la necesidad de una evaluación, pero solo un diagnóstico preciso determina si realmente está indicado un tratamiento y cuándo debe aplicarse.


Algunos indicios a los que hay que prestar atención:

  • dientes apiñados o girados
  • dificultad para encajar los dientes
  • dificultad para cerrar los labios o respiración habitual por la boca
  • mentón retraído o adelantado con respecto al resto del rostro
  • una mordida que te parezca «torcida» o asimétrica


Sin embargo, ninguna de estas señales, por sí sola, significa automáticamente que se necesite un tratamiento: a veces se trata de variaciones normales; otras veces indican un problema funcional más profundo (postural, respiratorio, articular) que debe investigarse antes de intervenir en los dientes.

 

La primera visita es una consulta diagnóstica: analizamos juntos tu situación específica, con las herramientas adecuadas, y te explicamos con claridad si un tratamiento es necesario, útil o no prioritario. No todos los pacientes necesitan tratamiento.

No existe una edad válida para todos. En algunos casos es útil una evaluación ya alrededor de los 5–6 años, especialmente cuando existen discrepancias esqueléticas del maxilar superior y/o de la mandíbula.

Un control especialmente importante es el que se realiza alrededor de los 9 años. A esta edad, si los caninos permanentes superiores — que erupcionarán algunos años más tarde — no son palpables clínicamente, es recomendable realizar una ortopantomografía para verificar si están siguiendo la trayectoria correcta de erupción o si presentan una inclinación alterada que los predispone a la inclusión ósea.

Si el examen radiológico confirma esta situación, extracciones selectivas de dientes temporales permiten que los caninos erupcionen correctamente, con una probabilidad de éxito cercana al 95%. Esto permite evitar tratamientos ortodónticos posteriores mucho más complejos.

Es lo que definimos como verdadera prevención.

El Prof. Giulio Alessandri Bonetti realizó una investigación sobre este tema que fue galardonada como Mejor Investigación de 2013 por la American Association of Orthodontists.

Sí. La ortodoncia puede realizarse a cualquier edad, siempre que los tejidos de soporte — encías y hueso — estén sanos. No existe un límite de edad. Tenemos pacientes que han iniciado el tratamiento a casi 80 años — con excelentes resultados.

No existe un aparato mejor en términos absolutos. La elección depende del diagnóstico, de los objetivos clínicos y de las características individuales del paciente. Es nuestra responsabilidad proponer la solución más adecuada para cada caso específico.

No. Los alineadores representan una solución eficaz en muchos casos, pero no en todos. La indicación depende del diagnóstico, de los objetivos del tratamiento y de la colaboración del paciente. En algunas maloclusiones un aparato fijo permite un control del movimiento dentario que los alineadores no siempre pueden garantizar. En otros casos, los alineadores son la opción más adecuada. En situaciones específicas es posible adoptar un enfoque combinado.

La duración varía en función de la complejidad del caso, de la colaboración del paciente y de la respuesta individual al tratamiento. No existen duraciones estándar: cada plan es individual. Una planificación precisa permite reducir al mínimo la duración del tratamiento, sin comprometer la calidad del resultado.

Puede haber una ligera molestia en los primeros días o después de las activaciones. Se trata de una sensación de presión, generalmente temporal y no comparable a un dolor agudo. La intensidad varía de un paciente a otro.

Sí. La fase de retención es fundamental para mantener el resultado en el tiempo. La retención no es opcional: forma parte del tratamiento.

Sí. El tratamiento puede llevarse a cabo durante el embarazo. Los cambios hormonales pueden influir en el remodelado óseo, favoreciendo el movimiento dentario.

Son necesarias algunas precauciones: las encías pueden ser más sensibles y los estudios radiológicos no pueden realizarse durante el embarazo. Por este motivo, cuando es posible, es preferible iniciar el tratamiento antes.

Una estabilidad absoluta no existe — ni siquiera en quienes nunca han realizado ortodoncia. Los dientes se mueven a lo largo de toda la vida. Por este motivo, el seguimiento clínico no termina con la finalización del tratamiento activo.

Lo que más incide en la duración es una planificación precisa y la colaboración del paciente. No existen soluciones universalmente eficaces para acelerar los tiempos. Además, es importante considerar que algunos medicamentos pueden ralentizar el movimiento dentario: una información que siempre se recoge en la fase diagnóstica.

No. El momento del tratamiento depende del tipo de problema. En algunos casos es fundamental intervenir pronto, en otros es preferible esperar. Intervenir demasiado pronto puede ser tan ineficaz como intervenir demasiado tarde. Muchas situaciones mejoran o se resuelven espontáneamente.

Sí. El diagnóstico es el paso más relevante de todo el proceso clínico: de él dependen la elección del tratamiento, los tiempos y el resultado final. Un diagnóstico incorrecto no solo impide alcanzar los resultados deseados — puede provocar daños iatrogénicos. Por este motivo, invertimos en el diagnóstico incluso antes que en el tratamiento.